La piel y el cuero

El trenzado de la piel se convirtió en una práctica extendida en toda la isla y con gran productividad en la segunda mitad del siglo XX. Aunque fue atado a la industria del calzado, sus aplicaciones van mucho más allá del mundo del zapato. El trabajo de esta técnica adquirió importancia a partir de la posguerra, pero fue en los años 60 cuando la industria de la piel se desarrolló rápidamente en Mallorca y el trenzado adquirió un auge increíble. Si en los años 60 el trenzado mallorquín rompió la brecha del mercado nacional, fue en los años 70 y 80 cuando logró los mercados internacionales, dando a conocer el buen trabajo que se hacía en Mallorca en todo el mundo, hasta que en 2006 cerró la última fábrica.

Debe remarcarse la importancia de la mujer en el proceso productivo, ya que sin ella hubiera sido imposible producir el trenzado demandado.

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